Inmerso en el mundo de los sueños y deseos, en mi camino un ángel me encontré, sin remedio pude contemplar cómo se iba, un deseo surgió de mi sueño, un sueño surgía todas las noches, contemple con desesperación que lo vivido solo un sueño era, sumergido en el mundo de la realidad, contemplaba el sin fin de mis pensamientos, por encontrar aquello que deseaba en lo más profundo de mi ser, esperado paciente a lo que mi razón me dictaba imposible de conseguir.